martes, 28 de octubre de 2008

Teoría de la inteligencia creadora, ensayo

Ensayo sobre el libro de José Antonio Marina
Teoría de la inteligencia creadora

El libro nos aborda un tema que constantemente se ha discutido entre pedagogos, psicólogos y un cliché que está incrustado en la sociedad en general; la inteligencia memorística, es decir computacional o de almacenamiento de datos es lo que toda persona necesita para poder desarrollarse plenamente y ser competente ante cualquier situación que se nos presente en la vida.

La educación así se encaminó a obtener conocimientos de una manera conductista y es así como se trataba de que el alumno aprendiera el mayor cúmulo de datos, con otras palabras se podría nombrar y de hecho lo hace el Antonio Marina, como inteligencia computacional, aunque un conjunto de conocimientos no nos asegura un ejercicio de inteligencia, sino solamente una compilación de datos.

Algunos pedagogos europeos, desde hace ya mas de cuatro décadas se dieron cuenta que la educación debería de tomar en cuenta el aprendizaje significativo, es decir, hacer consciente al alumno para que servirían algunas de las cosas aprendidas de memoria además de otros conocimientos que a pesar de haberlos obtenido en la vida cotidiana y no en el ámbito escolar, para resolver problemas que se le presentaran teórica o prácticamente.

Este método es el constructivista y está diseñado en teoría para que cada vez el alumno sea capaz de generar incluso sus métodos de aprendizaje significativo y ser autogestivo de su propia educación.

El autor toca en su libro un poco de este concepto al plantearnos una visión diferente de concebir la inteligencia atribuyéndola a varios factores vivenciales que no se toman usualmente en cuenta y en realidad están conformando nuestra inteligencia, la que puede comenzar a ser creadora si se sabe utilizar de forma adecuada al tomar en cuenta los procesos que la conforman.

Nos encontramos con formas de concebir la inteligencia que por razones de comprensión las divide en varios capítulos: la mirada inteligente, identificar y reconocer, el mundo y el lenguaje, el movimiento inteligente, etc., en cada capítulo enfatiza alguna habilidad y como esta juega un papel importante para proveernos de datos y experiencia que más tarde podremos aprovechar, el hecho de que las mencione por separado no quiere decir que no se interrelacionen, al contrario, trata de hacer por medio de un ejercicio de relación una amalgama de temas anteriormente tratados y que tendrán que ver con temas futuros.

Cuando hablamos de un acto tan sencillo y aparentemente obvio como es el mirar, damos por sentado que todos realizamos el mismo acto, pero nunca se puede saber lo que en realidad ven las otras personas, puesto que cada quien fijará la atención en algo que le interese según su profesión su estado de ánimo o sus intereses, desde ahí podemos decir que el significado desde el que cada espectador confirió importancia a lo observado, forma parte de su acopio de conocimientos para luego aplicarlos en otra situación; sobre esto Merina nos dice:

Entre el acto perceptivo y el acto creador no hay un abismo. Una de las posibilidades de la mirada es ser creadora.
Lo que caracteriza a la mirada inteligente es que aprovecha con suprema eficacia los conocimientos que posee. Pero, sobre todo, que dirige su actividad mediante proyectos. Cada vez que elegimos dónde mirar y la información que queremos extraer, dejamos que el futuro anticipado por nuestras metas nos guíe.

El ser humano utiliza sus conocimientos para hacer relaciones de cosas antagónicas, una computadora no sería capaz por mejor programada que sea para poder hacer ni siquiera observaciones como el ejemplo que nos da José Antonio cuando menciona:

S i miro un árbol y digo "ciprés", extiendo su tarjeta de visita. Si digo que es "el espectro de una llama muerta", le cubro con un traje de gala.

El hombre es el único capaz de manejar la información e incluso de decidir que información empleará y con que fines, a diferencia del animal, elige si así lo desea pasar por alto los instintos, como el hambre, la sed, el cansancio, etc., para lograr un propósito, además de planear e imaginar un acontecimiento futuro llevándolo a cabo y así haber anticipado una realidad desde el presente.

También es por medio del lenguaje que los seres humanos podemos volver a sentir un pasaje ya vivido en el pasado al relatarlo, saber exactamente las características de un objeto sin necesidad de tenerlo físicamente.

El uso que le da a la memoria, le sirve para crear conjuntos de respuestas ante algunas situaciones cotidianas y al mismo tiempo puede cambiar el orden de estos mecanismos que se vuelven de alguna manera autónomos, y este nuevo orden le permite adaptarse mejor a nuevas situaciones.

El hombre es el ser vivo que no está limitado por cuestiones geográficas o climáticas, se desarrolla en ambientes que no son propiamente los suyos pero los domestica, así es como a pesar de no estar dotado de aletas, se fabrica unas para nadar velozmente, o sube montañas sin condiciones de oxígeno adecuadas para sus pulmones auxiliado por tanques de donde obtiene el elemento faltante, o puede vivir en un desierto llevando agua por tuberías o excavando pozos y se hace del vital líquido para sobrevivir en condiciones extremas.

Las personas pueden decidir que hacer y como hacerlo, esta libertad de elegir se da a partir de la discriminación de los que no desean, fijan sus metas a partir de sus propios intereses y para ello es trascendente el echar a andar los planes que se ha configurado con base en los deseos por realizar dicha meta, aunque no es necesario pasarse la horas y toda nuestra concentración en un punto fijo hasta que las cosas se den y podamos saltarles en el momento justo al paso, cual gato que acecha un ratón escondido en su madriguera.

El ser humano trabaja mediante lo que el autor denomina como atención flotante, que no son más que un conjunto de planes o esquemas que están vigentes pero en un plano que no esta a flor de piel, sino obteniendo datos del mundo que nos rodea en el momento que percibe un elemento útil, está grabado en la memoria, al respecto Marina nos dice:

Es evidente que al concentrado se le escapan muchas cosas que el errático puede cazar. Si no esperas lo inesperado, decía el clásico, no lo reconocerás cuando llegue.

El artista por excelencia utiliza este método para obtener como resultado una obra plástica, que no es mas que un conjunto de proyectos grabados en la memoria y que van obteniendo el material visual, teórico y práctico, necesario para realizar una escultura, una pintura, un grabado, etc., es lo que anteriormente se nombraba como resultado de la inspiración o de la musa, pero que no es otra cosa que la memoria en estado de vigilia, en este sentido la teoría de la atención flotante la comparte con Yves Michaud quien en su libro “El arte en estado gaseoso” nos dice que:

Quien no sabe lo que busca, no sabe lo que encuentra.

Realmente el libro nos hace reflexionar sobre la importancia de hacer conciencia sobre la forma en la que aprendemos y el como resolvemos las cosas, además de dejar atrás el esquema conductista donde se pensaba solo en almacenar pero no que hacer con ese bagaje. La investigación científica no se da solamente de la manera tradicional ya que el sentimiento y la disposición del ser humano son partes fundamentales para obtener resultados, así el campo de las artes plásticas tiene una forma de investigar pero no se rige por los mismos cánones de cualquier ciencia ya que al involucrar la creación es mucho mas compleja de realizar y de interpretar.

Horacio Castrejón Galván

1 comentario:

Abril dijo...

¿Exactamente, cómo funciona el proceso creativo? ¿Es el mismo para todos?

Pensar que la creatividad proviene de una memoria flotante que es algo así como un ayudante que va pasando los materiales requeridos suena a que falta un algo que los va tomando para generar algo nuevo. Tener buena capacidad de almacenamiento, como dices, no es suficiente. ¿Cómo le llamarías al "creador" dentro de cada artista? ¿En verdad crees que sea un tipo de inteligencia?

Para mí el creador es un "yo superior" que conjunta las habilidades racionales, emocionales y motrices... pero dejarlo sólo en eso no me satisface, el creador necesariamente tendía que ser la expresión de nuestra propia divinidad... y entonces parecería que todos podríamos ser creadores, sí. ¿Pero artistas? ¿Cuál sería la diferencia entre un creador y un artista? ¿La habilidad estética? ¿Y no es la estética algo bastante subjetivo?