sábado, 9 de mayo de 2009

Carol Miller


En la casa de Anáhuac
Carol Miller


Carol Miller nacida en California en 1933 es una mujer polifacética que además de dedicarse a la escultura es periodista y escritora, su obra se ha exhibido tanto en México como en Estados Unidos, Latino América y Europa, cuenta con mas de 100 exposiciones colectivas y mas de 25 individuales, desde muy temprana edad le llamó la atención México y su cultura y cuando tuvo la oportunidad de venir a realizar un reportaje fue cuando decidió establecerse en este país adoptándolo como segunda patria y fuente de inspiración.
Le gusta hacer escultura de lo que más le interesa que son los viajes y relacionar las diferentes culturas con la prehispánica mexicana, la historia la mitología, los dioses y las polaridades es con lo que ella trabaja.
Comienza a trabajar la escultura luego de una invitación de Charlotte Yasbek a su taller, de ahí ha trabajado el modelado que luego moldea y vacía en bronce.



Evidentemente es muy distinta la concepción de una persona que ha estudiado la escultura profesionalmente de alguien que la desarrolla a la par de otra carrera, porque si bien cuando se presencia la escultura de Miller se perciben elementos tridimensionales acertados, otras tantas se quedan en un goce de formas, volúmenes y planos fortuitos que solo cumplen la función de adornar la obra mas que apoyarla, es justo en este punto que se observa la diferencia entre un escultor con toda la escuela y una persona que a base de trabajo va encontrando elementos que le gustan y los reitera creando entre los ámbitos galerísticos lo que se denomina como estilo; es indiscutible que hay un gozo por las formas alargadas y estilizadas que de manera intuitiva se relacionan con las personas porque les hablan en el lenguaje que ellos mismos utilizarían de ahí tal vez su éxito en el mercado.
Un buen punto de interés en la obra de Miller en el espacio y el equilibrio, que al alargar las formas hace más evidente tensándolas y extendiéndolas hacia varias direcciones lo que genera un mayor interés en las frágiles formas humanas que se interrelacionan generalmente en parejas.
Las despersonalizadas cabezas que carecen de rostro y expresión, nos ayudan a que cualquiera se identifique con los personajes pero pueden también caer en una uniformidad que las intricadas poses no son suficientes para darles un carácter definido y atomizarse entre todo el conjunto.


En el caso de los felinos es diferente porque la plasticidad propia y el respetar la anatomía del cráneo para completar la experiencia del elemento representado sin tanta síntesis nos ayuda a poder visualizar un carácter en cada uno de ellos; otra serie acertada son los niños a los que la artista trabaja apegándose al modelo del representado volviéndolo mas legible, menos idealizado, más palpable a lo que sería la esencia y gracia de un infante y por ende despertando las reacciones y sentimientos que se tendrían ante un ser real de esa edad.



La obra de Carol Miller es notoriamente femenina ya que al igual que muchas artistas tienden preferentemente a la anécdota, nos tratan de contar una historia completa en cada obra o toda una forma filosófica de pensamiento y no un concepto, además de tratar los volúmenes que las componen son más suavidad, esto aunado al material con el que se trabaja produce en cada caso un diferente resultado, y de esto se da cuenta en el momento que cambia de trabajar con barro a la plastilina, al respecto me llamó la atención la respuesta que tuvo en una entrevista sobre el tema y que en palabras de ella misma dice:

“antes estaba como transportada y pasaba días enteros con el barro, la plastilina te da algo muy deseable en la vida: la pausa, la reflexión y puedes recapacitar. Con el barro hacía las piezas con una gran desesperación, acababan dictándome a mí cómo querían ser, ahora con la plastilina me relaciono de diferente manera con el material. Los materiales son elementos vivientes. Hay un diálogo entre el artista y el material y a dónde te conduce determina no sólo la pieza final, es un proceso metafísico, espiritual, íntimo”. http://www.lideresmexicanos.com/articulos.php?id_sec=44&id_art=1135&id_ejemplar=89

El material es importante para realizar una obra y éste tiene un papel fundamental tanto en el desarrollo de ésta como el resultado según se utilice, pero nunca debe ser éste el que dicte las formas sin control del artista, debe de existir un diálogo entre ambos que lleve a un fin, la escultura.

Lo que no deja de sorprender es el mundo de las ideas y de las formas de trabajar la tridimensión que a pesar de los años y de los posmodernismos vigentes, este tipo de manifestaciones que se han realizado por años, tengan aceptación hay en día y a pesar de los furiosos ataques hacia una escultura de galería, ésta no ha dejado de estar presente y continuando su vida conviviendo con el intelectualizado arte contemporáneo y despertando un interés en un sector del público, sin importar las tormentas de lo “artísticamente trascendente”; este tipo de arte, existe, y nada más.

Horacio Castrejón Galván

Veta de sol



Veta de Sol

Para desarrollar el proyecto escultórico se podía partir de varios criterios, uno puede ser a partir de concebir una forma y de acuerdo a ésta conseguir un bloque adecuado. Otro punto de partida puede ser a partir de la forma del bloque trabajar aprovechando con las formas que este sugiere, otra posibilidad es el partir de un concepto.

En el caso de la obra que se realizó, decidí partir del aprovechamiento máximo de material que consistía en dos bloques de mármol llamado “Grano de Sal” los cuales quería relacionar por medio de la forma, el contraste de textura y un elemento de otro material que reafirmara esta propuesta y a su vez valorara el espacio entre las dos piezas y en realidad se convirtiera en una materia mas de trabajo la que ayudaría a dar mucho mayor dimensión a la obra y estuviera íntimamente relacionada.

Boceto de los bloques de mármol
blanco, a partir de los cuales se
estudiaron las propuestas para la
obra.



Mi obra escultórica se basa en la relación de los materiales de acuerdo con el concepto que se exprese en cada obra, una constante es la huella que deja el paso del tiempo sobre los materiales causada por el desgaste, la erosión, la oxidación, etc.
Todas estas huellas las podemos apreciar en el gran libro abierto que es la naturaleza. Cuando observamos una piedra rodada por el río hasta convertirse casi en una esfera, las capas de colores y textura dejadas al descubierto en una ladera, las raíces de un árbol entrando y saliendo de la tierra o envolviendo una roca, las estelas blanquecinas que deja la sal depositada en un charco, etc.


Pero también el entorno urbano nos puede enseñar sobre desgaste y erosión y por consecuencia esa huella del tiempo que nos hace pensar en la historia de el objeto, de la apariencia que tendría anteriormente y nos provoca el reflexionar sobre como llegará a transformarse en el futuro.
Cuando vemos una banqueta con grietas producto de la lluvia, el sol y la exposición a los cambios climáticos, o un poste de concreto cuyas varillas de estructura asoman como huesos de acero y destilan la herrumbre que colorea la superficie, raíces de plantas y árboles que deforman el pavimento al abrirse camino lentamente y que decir de la negra capa de contaminación que van depositando los escapes de los autos sobre las fachadas y edificios.

Todas estas observaciones que cotidianamente se nos presentan en nuestros trayectos generalmente pasan desapercibidas pero son un magnífico archivo vivo porque cambia constantemente y da lugar a nuevas manifestaciones que en mi obra tratan de estar presentes y forman parte del lenguaje de las esculturas que realizo.


Realicé varias propuestas tomando como materiales la piedra, el metal y el espacio, tomando en cuenta principalmente la dirección horizontal de los bloques ya que las proporciones y características me lo sugirieron, no obstante se estudiaron variantes donde se llegó a incluir combinaciones verticales horizontales, como también solo la dirección vertical, solo que este proceso se realizó una vez teniendo una serie de maquetas que se modelaron en plastilina por la facilidad y agilidad para poder manipular los elementos, pero no se realizo un registro de ese proceso.


Dadas las condiciones de los bloques y las condiciones que se plantearon en un principio el boceto que se seleccionó fue el tercero por ser el que mas se ajusto a esos parámetros de continuidad, aprovechamiento máximo del bloque, utilización del espacio valorado entre ambos y el metal reafirmando el dinamismo de la curva que se trabajaría con textura y a su vez sería parte clave del plano superior por marcar un contraste lumínico y desembocadura de la conexión que se estableció a su vez entre la textura lateral y el plano pulido por medio de sutiles y pequeñas grietas que terminan en la barra de latón pulido.

Proceso

Se comenzó por trabajar la curva lateral que sería la que daría continuidad a la obra y se determinó al mismo tiempo la separación entre los bloques de mármol, este proceso de desbaste se realizó por medio de la utilización de martillo neumático y un puntero y gradita o cincel dentado.

La segunda etapa fue determinar la curva de la concavidad que se realizaría en cada pieza y que aún con la separación esta coincidiera tomando en cuenta la distancia, además que el bloque mas pequeño y alto contendría la concavidad mas pronunciada y el otro por ser mas extendido reduciría notablemente la concavidad y la curva de la barra sería menor.


En la tercera etapa se trabajó con una esmeriladora eléctrica el costado de la obra trazando líneas rectas con el disco grande y tratando de profundizar lo más posible en la piedra, estas líneas fueron hechas sin seguir un parámetro especial que la composición más casual que se pudiera.
Una vez concluido el trabajo con la esmeriladora se trabajó con un cincel plano tratando de hacer cortes irregulares para que la textura resultante pareciera producto de la erosión natural, fue como intentar imitar la textura del acantilado de una montaña y a pesar que el resultado que se deseaba era lo más irregular posible, los golpes debieron de ser certeros, compararía esta labor como el talento de un cortador de diamante pero que en vez de tratar de realizar una cara plana tratara de realizar una cara irregular.

Luego de terminar con la cara lateral se trabajo con la cara superior por medio de una pulidora con una copa de piedra, pero solo para rectificar un poco la concavidad, una vez rectificado el plano se realizó una línea curva con la esmeriladora pequeña, que serviría de guía para poner la varilla de bronce y posteriormente se pulió a mano con diferentes copas cada vez mas finas para continuar con lijas de agua de gruesa a fina y terminar con ácido el pulido.
Se amoldó el latón a la forma de la escultura y se pulió.

El último paso fue el trazar por medio de una fresa de diamante y un moto tool, las grietas que unirían la textura lateral con la parte superior hasta desembocar en la barra de latón, cabe señalar que este proceso llevo varias horas de trabajo por el trazo de las grietas el cual se cuidó que fuera lo mas natural posible.
Así se concluyó con el trabajo con el proceso técnico de la obra: Veta de Sol


Medidas: 63 de largo x 31 de ancho y 22 cm. de alto.

Año de realización 2007

Materiales: Mármol “Grano de sal” y latón

Técnica: Talla directa



Algunas Consideraciones sobre la Escultura


Desde la antigüedad muchas culturas adoraron al sol considerándolo incluso como un dios, en la tradición católica las representaciones siempre están rodeadas por un resplandor o un alo sobre la cabeza.
El material con el que se relaciona tanto a la luz solar como a las deidades es el oro, material que también se a utilizado en muchas culturas desde hace muchos años, a veces por su destellante color y reflejos, por su supuesta incorruptibilidad, además es uno de los pocos metales que puede encontrarse en estado puro sin que se mezcle con otros materiales reforzando así su mística procedencia.
El oro pasa a través de las montañas como una vena que recorre el cuerpo y le da vida; a su vez la montaña es la fuerza que contiene y custodia esa energía resplandeciente que guarda en sus entrañas.

La obra Veta de sol, representa la fuerza de la montaña por medio de la textura lateral que da continuidad visual a una y otra parte de la obra que describe una curva, en la parte superior la superficie es pulida y refleja destellos de luz a través de los cristales del mármol, éste plano superior es atravesado por una línea dorada de latón pulido que conecta la piedra siguiendo su forma inclinada y cóncava y pasa de una forma a otra como el sol pasa a través de las montañas y las une.
La curva puede hacer pensar también en la espiral logarítmica que parte del principio del número de oro o sección áurea que Lucca Pacioli nombró la divina proporción y si regresamos nuevamente a nuestra referente de la naturaleza, podríamos pensar en un río que desciende de la montaña arrastrando oro en el trayecto de sus aguas cristalinas similar a la amalgama que hacen los cristales de mármol y el brillo del latón.



Horacio Castrejón Galván

domingo, 8 de febrero de 2009

Jardín Onírico

Jardín Onírico
Maribel Portela nacida en México en 1960, realizó estudios de arte en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, ha expuesto en Estados Unidos, Alemania, varios países de Sudamérica y en múltiples estados de la república.

En la exposición del Palacio del Arzobispado presenta la exposición de Jardín Onírico que a diferencia de sus obras anteriores no representa diosas o las manos que representan diversas facetas de un elemento dándole un símbolo específico por medio de esgrafiado, esmaltes, engobes, etc.

Al parecer esta muestra tiene como punto de partida el libro Los jardines secretos de Mogador, del escritor Alberto Ruy Sánchez, donde los colores son muy discretos, principalmente blancos, ocres, esmaltes trasparentes pero mates y prácticamente no son parte fundamental de la obra sino solo apoyo para sutiles matices o énfasis de ciertos elementos que quiere destacar.

Las formas remiten sin lugar a dudas a elementos vegetales, cactus, tallos y flores gigantes cuyas formas se retuercen en el trayecto del suelo hasta el remate en la parte superior. Cada una de sus piezas que en total son 120 de entre 40cm a 2 metros de altura, tienen una personalidad propia y pueden funcionar individualmente, no obstante la museografía es muy acertada al reunirlas por conjunto de piezas que forman un conjunto que nos lleva a pensar que realmente estamos inmersos en un jardín de abundantes elementos vegetales de alguna especie extraña porque son blancos, es efectivamente como un bosque de sueños donde el claroscuro de la luz cenital nos descompone las formas reafirmando el movimiento y los elementos que la conforman hasta los remates que usualmente se encuentran en la parte superior y que se abren para recibir el espacio o están cerradas herméticamente haciéndonos pensar en el contenido de vida en su interior, otras más desvían su trayectoria hasta enfrentar directamente al espectador, envolviéndolo y a la vez invitándolo a penetrar en el interior de sus formas.
En la última parte de la exposición se muestran unas obras que combinan madera y cerámica haciendo un fuerte contraste entre las calidades de los materiales y los colores debido a que a la madera se le aplico una tinta o se oscureció por algún medio, y por otro lado la cerámica que mantiene en blanco, algunas de estas piezas son mas referenciales a cactáceas de las cuales seguramente retomó las formas pero el efecto del contraste se puede decir que le pone un toque de color similar al estallido cromático que desprende una flor que surge de un verde apagado y uniforme volviéndose como una luz que surgió de la sombra.

Una última reflexión al recorrer las salas es la fuerte influencia arquitectónica que podría tener por ser elementos basados en cilindros y que nos remiten a columnas, además de los elementos rítmicos que sobre todo en los capiteles se permite abarrocarse y detallar con una riqueza de la que frecuentemente carece el fuste y en este caso no sostienen mas que el peso del espacio pero que a la manera de Gaudí con sus remates de chimeneas o cúpulas nos remiten a lo orgánico.

Horacio Castrejón Galván

martes, 2 de diciembre de 2008

IV Simposio del posgrado en artes visuales

IV SIMPOSIO DEL POSGRADO EN ARTES VISUAES
"Procesos creativos en las artes visuales,
el diseño y la comunicación visual"

Reporte crítico de conferencias

El pasado 18, 19 y 20 de noviembre, se llevó a cabo en la Facultad de arquitectura el IV SIMPOSIO DEL POSGRADO EN ARTES VISUALES, esta vez con el tema “procesos creativos en las artes visuales, el diseño y la comunicación visual”.
En el marco de este evento se tocaron diversos puntos de vista sobre el cómo los profesionales de las artes visuales, el diseño y la comunicación gráfica, logran llevar a cabo su labor gracias a diversos procesos que han desarrollado a lo largo del trabajo como productores, o bien como académicos, y algunos otros en los dos ámbitos.

Los temas fueron variados, desde los que hicieron énfasis en la transmisión de su experiencia académica como: el Maestro Luis Betancourt Santillán con su ponencia "Andamiajes creativos en las artes y los diseños", el Maestro Gerardo Suzán Prone con la ponencia "Método y sistemas para los procesos creativos en la comunicación visual", el Maestro Francisco Javier Tous Olagorta con la ponencia "Una aproximación reflexiva sobre el proceso creativo tridimensional", el Maestro Lauro Garfias Campos con la ponencia "Creatividad y educación", algunos otros con un aspecto metodológico como el Maestro Marco Antonio Albarrán Chávez con la ponencia "Investigación, creación y producción en las artes. Delimitaciones, articulaciones y aspectos metodológicos", otros que tocaron temas como el profesional enfrentado al campo laboral como la impartida por el Maestro Juan Manuel Marentes Cruz con la ponencia "Del oficio artístico a la socialización del arte" y algunos mas que optaron por abordar los procesos creativos desde pensamientos mistico-filosóficos como el desarrollado por el Maestro Ignacio Salazar Arroyo quien trato el tema "Zen y creación".

Comenzaré con el Doctor José Manuel Guillén Ramón los Maestros Luis Betancourt Santillán y Gerardo Suzán Prone. Ellos abordaron el problema de la creatividad desde su experiencia como profesionales y como la ciencia y la formación universitaria permite una educación multidisciplinaria que enriquece el panorama de nuestra casa de estudios, al formarse como Ingenieros y trabajar en diseños gráficos que complementen la educación científica por poner un ejemplo, o diseñadores que se ven involucrados en ilustración anatómica y con ello facilitan la labor de un campo de conocimiento distinto y con necesidades especificas diferentes al de su formación, filósofos que estudian ingeniería industrial y que hacen uso de la poesía y el pensamiento lógico para resolver problemas de una forma distinta a la que se ha venido dando en ese otro nicho de conocimiento, etc.

El estado de ánimo no está excluido de la investigación y de hecho metodología mas búsqueda personal son lo que completan la experiencia profesional.

No olvidemos que las producciones más interesantes surgen de momentos de crisis, como ejemplo podemos mencionar a Edward Munich con su obra “El grito”, “el Gernica” de Picasso, etc., ¿Por qué relegar lo que sentimos de lo que hacemos?, mejor hay que aprender a hacer uso de ello, arte y ciencia se encuentran interrelacionados, solo hace falta un aspecto técnico para que el diseño sea correcto.

La ponencia del Maestro Francisco Tous Olagorta "Una aproximación reflexiva sobre el proceso creativo tridimensional", destacó la importancia de la forma tridimensional donde se evidencia quizá por resultar un producto volumétrico palpable con mas eficacia, sin que por ello se denoste las otras disciplinas,de hecho en el proceso de una escultura se recurre al dibujo, la pintura, la fotografía, la arquitectura entre otras, así que se puede decir que es multidisciplinaria.
Todo espectador de una ora escultórica cree comprender lo que tiene delante de si al percibir un producto terminado, pero pocos han tenido la oportunidad de visitar un taller y acercarse al proceso de realización de una obra que implica una habilidad y esfuerzo mental y físico por parte del artista para desarrollar una obra tridimensional.
Aún hoy día donde el conceptualismo y otras tantas tendencias se han adoptado, muchas de las prácticas tradicionales se conservan, por medio de realizar dibujos y maquetas donde se aproximarán al objetivo deseado y se ensayará la viabilidad de éste, razón por las cuales son importantes y no deben de ser desechadas.
Se presentó el desarrollo de una obra escultórica, desde la observación en formas naturales como en su caso un aguacate, una concha y un caracol, los cuales tenían en común el contenedor y el contenido, se continuó mostrando el proceso por medio de bocetos previos tanto de la piedra como de las propuestas a realizarse en el bloque, para luego continuar con maquetas que mostraban el posible resultado de lo proyectado bidimensionalmente, a continuación se mostró el trabajo directamente sobre la piedra y la adaptación de un elemento ajeno e industrial que contrastaba con el original artístico, este dió como resultado una obra en mármol blanco con reminiscencias a los moluscos que contenía una esfera de onix producida en serie.

El señalar la importancia de la secuencia de un proceso planeado desde la observación, concepción y realización de una pieza, aporta al principiante elementos que lo orientan sobre un problema específico y que se pueden trasladar a distintos campos de conocimiento, fue una herramienta didáctica directa la que se presentó y que causo interés en la audiencia.

La ponencia del Maestro Juan Manuel Marentes Cruz "Del oficio artístico a la socialización del arte", tocó un tema del que poco se habla en las escuelas pero que es básico al momento de que el egresado se enfrenta al mercado laboral, carente de herramientas y experiencia en lo que la sociedad demanda, la preparación en relación a trabajo multidisciplinario es muy importante y requiere de disposición y organización en equipo el cual no se fomenta en el aula; por otra parte el estudiante tiende a la individualización y esto obstaculiza el que pueda adecuarse a las condiciones que se requieren actualmente en el arte, además de que trabajar en conjunto facilita y agiliza los procesos de trabajo con la consecuente experiencia que puede implicar el tener contacto con otros campos de conocimiento y cada vez estar mejor preparado para responder a cualquier reto que se le presente.
El artista debe saber que es lo que quiere y hacia quien está dirigida su obra, ya no es tiempo de sentirse rechazado y excluido de la sociedad porque hay que reflexionar que si la sociedad lo margina es porque antes el se margino de ésta, en vez de insertarse con sus ideas y aprovechar los recursos que le puede brindar para realizar su trabajo.
Se debe saber como convencer a las personas de la viabilidad de su proyecto y de esta forma, teniendo bien claras las bases teóricas y prácticas de lo que hace y desea hacer, llevar a cabo obras de gran escala incluso como lo hace Cristo, por ejemplo, al cubrir totalmente un edificio público, o los artistas que realizaron el espacio escultórico o la ruta de la amistad.
El artista debe ser capaz de representarse a si mismo y poder realizar su obra, debe de estar conciente que desarrolla un valor útil ,ya que si él mismo no está convencido, el producto no es útil y se desecha.

El Maestro Felipe Mejía Rodríguez con su ponencia "El tema de la creatividad en las tesis de grabado de la Maestría en Artes Visuales de la ENAP", se intereso por investigar el número de tesis en los últimos años donde aparece la palabra creatividad, creativo, y algunas derivadas y sinónimas y nos mostró estadísticamente el aumento y disminución del interés en el tema que sin embargo no se advierte un patrón específico que nos lleve a pensar por que razones fluctúa este tópico a lo largo de los años estudiados.
Nos propuso un tema de investigación que puede ser interesante y que hasta el momento nadie se ha dado la tarea de realizar.
Todo este estudio que generó el Maestro Felipe lo llevó a la conclusión, que no existe una sola línea de investigación de la creatividad sino tres líneas que comprenden el productor, el mediador y el receptor.

El Maestro Lauro Garfias Campos con la ponencia "Creatividad y educación", presentó algunas de las bases del constructivismo, el cual comprende una serie de metodologías de diversas corrientes enfocadas a hacer significativo el aprendizaje, el constructivismo comprende el conductismo, la memorización y la experimentación, parte de la idea de los conocimientos previos del alumno y toma al profesor como un facilitador de conocimientos y un modulador que junto con el alumno realizará una serie de pasos encaminados a que el alumno sea capaz de auto educarse y genere sus propios métodos de aprendizaje. También la evaluación es una tarea compartida y se debe de evaluar constantemente por medio de cuestionarios, mesas de discusión, trabajo en equipo, etc., no solo cuantitativamente sino cualitativamente. En el constructivismo se involucra al alumno y a la sociedad como parte fundamental de su educación para como se dijo más arriba hacer del aprendizaje algo no solo memorístico sino significativo.
El tema no resulta inadecuado ya que en México está de moda desde hace aproximadamente 9 años el constructivismo, aunque se debe tomar en cuenta que es un método que se generó hace mas de 35 años en Europa y que ya esté rebasado ampliamente en ese continente, además que las condiciones socio-económicas y políticas son muy diferentes en México que en paises del viejo continente.

El Maestro Marco Antonio Albarrán Chávez con la ponencia "Investigación, creación y producción en las artes. Delimitaciones, articulaciones y aspectos metodológicos", planteó una pregunta que continuamente se hace el artista, sobre la cual desarrolló su tema:
¿Qué hacer, producir, investigar o ambas cosas?
En el medio del arte se ve al artista muchas veces como el simple productor de obras asombrosas pero que al no ser capaz de expresar lo que significan o sustentarlas teóricamente, pasa a un segundo plano de importancia sobre el producto que es lo que cobra importancia.
A la crítica de arte se le considera investigación pero no lo que produce el artista. Esta tendencia la observamos desde la antigüedad donde Platón despreciaba al creador de las obras por ser un procurador de engaños por medio de su habilidad pero que solo genera burdas imitaciones del verdadero arte que es el pensamiento.
Hablo del término Techné un término griego y el juego de habilidades y que las formas de investigación propias a éstas son las que originan las obras y que no son comparables con las de la ciencia, ya que cada una tiene sus métodos propios; el arte no debe centrarse a las técnicas de investigación científica.

El artista debe entender lo que hace como productor para hablar de investigación, es decir una vez que entiende y sistematiza el conocimiento que adquirió gracias a sus realizaciones puede fácilmente explicar como logró los resultados que se propuso.
Pero el juego, la intuición y la habilidad no son el único factor que debe tomar en cuenta el artista, en su hacer debe de haber un hábito, disciplina y concepto.

Horacio Castrejón Galván
Noviembre de 2008

"Yo soy mi obra"

Ensayo sobre la exposición de
Ángela Gurria

“Yo soy mi obra”

Con ese título se presenta en la ciudad de México en el atrio de San Francisco la escultora Ángela Gurría quien nos presenta esculturas en piedra, hierro, bronce, es una exposición que trata de ser una especie de retrospectiva porque las piezas que ahí se presentan son muy variadas y evidentemente de distintas épocas a su vez que soluciones de trabajo tanto material como compositivo.
Estudió letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras y luego escultura de manera autodidacta y posteriormente continuó con los escultores Germán Cueto y Abraham González, en 1973 se convierte en el primer miembro femenino de la Academia de Artes, se considera que la artista siempre guarda un nexo con la naturaleza a pesar que algunas de sus formas sean casi abstractas, también se le encuentra un nexo importante con las culturas prehispánicas y un poco del espíritu de la artesanía mexicana.
Desde mi punto de vista la escultora mas que basarse en la naturaleza, hace una síntesis de los modelos en los que se basa, creando una estilización de formas que al ser sintéticas la gente las interpreta como abstractas.
En su gran mayoría si comulgan cercanamente con la artesanía mexicana, de hecho en ocasiones se vuelve un tanto naïf o ingenua como los jaguares de mármol o, en especial con la serie de flores de cantera que se podría decir hasta ornamentales, o el cactus metálico que mediante un sistema modular nos describe con toda claridad la planta en la que se basó para realizarlo, volviéndose mas una señalización tridimensional que un estudio y abstracción del modelo.
Existe otra serie en la cual la intención es buena pero la solución técnica y formal queda corta para poder concluir con fuerza como en la serie de los aguajes, donde tanto las formas que sugieren el ganado sumergido en el agua no está bien definido al igual que la intención de haber dejado la huella de la copa de desbaste para simular el oleaje del agua creado por el movimiento del rebaño, sin embargo son piezas que marcan una verdadera búsqueda y en todo caso sirven como archivo tridimensional que abre una posibilidad más en la escultura y que algunos de los sucesores aprovecharán con buenos resultados.
Una serie que es importante por la síntesis que alcanza por la combinación entre síntesis, figuración y decoración es la de las aves donde se logra un buen equilibrio de las formas al observar en la parte de atrás un ovoide interrumpido por un elemento decorativo que se asoma entre la forma predominante por medio de una suerte de gotas que son la cola del ave y nos obliga a rodear la obra para resolver el enigma de esta irrupción y al verla de lado observamos el movimiento de las alas culminando al frente con la referencia de la cabeza y el pico del ave, me parece que este es un gran acierto de la escultora que trabaja con una escultura de bulto redondo sin tener que recurrir a la espiral estilo Rodin.
De esa manera nos crea un nexo con la escultura prehispánica que por cierto es una las fases mejor logradas de Angela Gurría al trabajar con formas masivas pero con elementos ornamentales bien definidos.
La serie de mariposas tiene un verdadero vínculo prehispánico y aún cuando trabaja con mármol en algunas de sus estelas los elementos modulares y el contraste pulido en ciertas áreas y rugoso en otras le confiere mucha fuerza y peso, es este sentido que la obra de la escultora se puede relacionar con la obra de Federico Silva quien también retoma el carácter prehispánico pero llevándolo a un lenguaje universal tal como lo hizo Rufino Tamayo mediante su pintura, solo que en el caso de estos escultores la relación es mas inmediata con las formas tradicionales pero aportando contemporaneidad a la propuesta.
Otra fase significativa son las piezas Nube y el Tepozteco, donde en la primera, a partir de un gran bloque de mármol con incisiones sucesivas, nos deja ver los diferentes paneles con formas irregulares que contrasta por medio del acabado pulido y rugoso estos niveles generando movimiento, suavidad y dinamismo. En la segunda los bloques que se suceden hacen una cadena que se relaciona por formas y tratamiento, a pesar que en ocasiones hay una discontinuidad entre una pieza y la siguiente, aunque eso no impide la monumentalidad y fuerza del conjunto.

La nube, 1973
Talla directa en mármol
138x230x42 cm
En palabras de la curadora Miriam Kaiser (página de oncetv, lunes 25 de agosto, http://mx.news.yahoo.com/s/080825/40/gk6z5j.html) "Aquí, en esta vez que casi son 30 obras, no vamos a ver la figura que también la ha trabajado, no vamos a ver arte abstracto que también lo ha trabajado, porque le quisimos hacer un homenaje a la naturaleza", me parece que temáticamente si existe ese vínculo pero no formalmente por lo que mas arriba se comento sobre los diferentes formas de abordar un mismo tema y en tiempos y circunstancias que variaron.
Cuando deciden titular la exposición con el nombre de “Yo soy mi obra”, nos habla de una voluntad de expresarse plenamente y sin dudar en abarcar múltiples facetas e intereses reflejando la personalidad de la artista y dejando una traza de la feminidad con la que resuelve sus esculturas como todo artista que se ve enfrentado tanto al ejercicio libre creativo, tanto como a la resolución de un encargo con condiciones específicas de tema, material o ubicación las cuales se tienen que resolver de diferentes maneras, Ángela Gurría lo expresa de la manera siguiente:
"Soy geométrica, abstracta, figurativa, según lo requiere el espacio, trato de no repetir figuras. He hecho modelado, tallado en piedra, también escultura a nivel de paisaje; ahora señalo los grandes sistemas de construcción”, Artes e Historia México,http://www.artshistory.mx/pieza_mes/index.php?id_pieza=18082004104731.



La obra de Ángela Gurría es un documento importante por la trayectoria que ha tenido a nivel nacional e internacional y por el contacto con otros artistas en la ruta de la amistad como Helen Escobedo, Mathias Gheritz, Alexander Calder, Germán Cueto y otros, además de su desarrollo puesto que en México existen contados ejemplos de escultoras que hayan destacado al nivel que ella ha logrado hacerlo.
Horacio Castrejón Galván

El camino de un proceso escultórico

El camino de un proceso escultórico


El proceso creativo para cualquier obra no comienza en el momento donde técnica y materiales se conjugan para dar paso a un intercambio de concepto y realización, la historia remonta más allá de ese momento, es la suma y fruto de múltiples hallazgos y reflexiones que alrededor de una inquietud personal se extraen de la naturaleza, del medio que nos rodea y de experiencias vividas y asimiladas con las cuales poco a poco se conforma el lenguaje plástico personal.

Textura, volumen, color, materiales, formas, contrastes, etc., cada artista va seleccionando los elementos que requiere para realizar el objeto; a su vez todos estos elementos están relacionados íntimamente con el concepto que se maneja y juntos dan vida a la obra.
Puesto que cuando se trata de describir el desarrollo del proceso creativo nos topamos con un sin fin de formas de abordarlo, me circunscribiré a la manera que en mi caso se ha dado origen y obra plástica.

Debo mencionar desde el punto de partida cual sesión de psicoanálisis en un diván, que remontándome a los orígenes todo comenzó en el jardín de la casa y con las múltiples salidas de campamento y excursión que solía hacer con mis padres, donde tuve la oportunidad de estar por largas horas días e incluso meses en contacto con la naturaleza, sin embargo el medio que me rodeó siempre fue el urbano, pero no por ello dejé de percibir algunos aspectos que ya habían captado la atención como las marcas de la erosión y las huellas que dejaba el paso del tiempo sobre todo material ya fuera natural o urbano.

La textura ondulante que se imprime en una caracola marina por el ir y venir del oleaje, la redondez de una piedra de río producto del incesante paso del agua hasta curvar sus aristas, la acumulación de tierra que va dejando el viento al toparse con un obstáculo. Las fisuras que van apareciendo en el cemento expuesto a la intemperie, el trazo ocre o rojizo que un clavo metálico deja sobre un muro, las paredes que van perdiendo a pedazos parte del aplanado dejando una apariencia muy diferente de la planeada originalmente por el arquitecto, la perforación que produce el continuo goteo del agua sobre la banqueta.


Luego también tenemos el nexo entre el medio natural y lo urbano, o digamos, elementos creados por el hombre y que conviven de maneras en ocasiones simbióticas y otras no tanto, pero hoy día es inevitable estas inclusiones de un mundo en el otro haciéndonos reflexionar que uno es complemento del otro y que incluso algunos arquitectos han hecho uso de este fenómeno para provocar otro aspecto a sus edificios y patios, ejemplo de esto en México es el edificio del arbolito en periférico pasando avenida reforma hacia el norte, donde se hace un contraste entre la fachada de espejos en un edificio que es solo un cubo y el elemento orgánico del árbol que sobresale de éste, idea que ya anteriormente había manejado el artista Hunderwasser con sus azoteas verdes en Austria y que últimamente se han puesto de moda; otro ejemplo lo tenemos en la creación del adopasto que conjuga la mampostería horadada por la cual permite el crecimiento del pasto y a su vez lo circunscribe, efecto que también podemos observar en la explanada principal de entrada a ciudad universitaria, o los jardines verticales que se pueden encontrar incluso en el centro de nuestra ciudad.

También tenemos la irrupción de árboles y plantas que crecen de manera no planeada entre los intersticios de edificios, fisuras de banquetas y cualquier otra concavidad que permita acumular un poco de tierra donde echar raíz; o las ciudades abandonadas que encontramos en Chiapas los cuales ahora están cubiertos de tierra y plantas, o las plataformas petroleras a las cuales se adhieren miles de moluscos que hacen de esta estructuras su refugio.

Todas las observaciones realizadas desde mucho tiempo atrás forman parte del archivo de imágenes que conforma la obra y que mas tarde derivan en propuestas plásticas y de alguna manera en la escultura, que es lo que llamamos influencias a lo que se suma la forma personal con que se retoman estos motivos, obviamente que también tienen que ver artistas que anteriormente han tenido las mismas inquietudes y que son una guía para abordar la forma, en el caso de mi obra puedo decir que Kiyoto Ota, Chillida, Constantin Brancusi, Auguste Rodin, Hunderwasser, como punto de partida general y algunos más contemporáneos que unen lo natural y lo urbano por medio de obras efímeras donde conviven estas dos atmósferas, así encontramos a Andy Goldsworthy, Nils-Udo, y Bob Verschueren interviniendo bosques, manglares y llanos con una reorganización de los elementos naturales en la naturaleza, o bien estructurándolos conforme a un entorno arquitectónico dándole un nuevo sentido al espacio donde se encuentran y relacionándolo con lo vegetal.
En este sentido un movimiento que amalgamó este sentido de lo vegetal y la erosión llevado al objeto urbano fue el Art nouveau, donde se puede observar el trabajo de la superficie de una forma distinta a la que habían acostumbrado hasta ese momento y que Rodin habían trabajado en sus esculturas, al respecto de este carácter Krauss nos menciona:

Como en la escultura de Rodin y Rosso, en las superficies de estos objetos se hallan pruebas del proceso externo que les ha dado forma. Están realizadas de tal manera que sentimos que estamos mirando algo que debe su forma a la erosión del agua sobre la roca o a la huella de las olas sobre la arena o a los estragos del viento; en resumen, a la acción que imaginamos de fuerzas naturales sobre la superficie de la materia. Al conformar estas sustancias del exterior, tales fuerzas operan sobre el material con independencia de la estructura intrínseca. Krauss, (2002), p. 45


De hecho mas que considerar que están haciendo Land-Art, ellos lo definen como arte vegetal, puesto que los elementos naturales cambian constantemente, se secan, se contraen, se tuercen, etc. dejando una huella de este proceso en pocos días.
¿Pero como se lleva a cabo una obra efímera?, lo principal es el material a trabajar y de acuerdo a este y sus características se hace una propuesta plástica, movimiento, espacio, formas positivas, formas negativas, etc., así como también color, temperatura, y en ocasiones hasta las condiciones climáticas.

martes, 28 de octubre de 2008

Teoría de la inteligencia creadora, ensayo

Ensayo sobre el libro de José Antonio Marina
Teoría de la inteligencia creadora

El libro nos aborda un tema que constantemente se ha discutido entre pedagogos, psicólogos y un cliché que está incrustado en la sociedad en general; la inteligencia memorística, es decir computacional o de almacenamiento de datos es lo que toda persona necesita para poder desarrollarse plenamente y ser competente ante cualquier situación que se nos presente en la vida.

La educación así se encaminó a obtener conocimientos de una manera conductista y es así como se trataba de que el alumno aprendiera el mayor cúmulo de datos, con otras palabras se podría nombrar y de hecho lo hace el Antonio Marina, como inteligencia computacional, aunque un conjunto de conocimientos no nos asegura un ejercicio de inteligencia, sino solamente una compilación de datos.

Algunos pedagogos europeos, desde hace ya mas de cuatro décadas se dieron cuenta que la educación debería de tomar en cuenta el aprendizaje significativo, es decir, hacer consciente al alumno para que servirían algunas de las cosas aprendidas de memoria además de otros conocimientos que a pesar de haberlos obtenido en la vida cotidiana y no en el ámbito escolar, para resolver problemas que se le presentaran teórica o prácticamente.

Este método es el constructivista y está diseñado en teoría para que cada vez el alumno sea capaz de generar incluso sus métodos de aprendizaje significativo y ser autogestivo de su propia educación.

El autor toca en su libro un poco de este concepto al plantearnos una visión diferente de concebir la inteligencia atribuyéndola a varios factores vivenciales que no se toman usualmente en cuenta y en realidad están conformando nuestra inteligencia, la que puede comenzar a ser creadora si se sabe utilizar de forma adecuada al tomar en cuenta los procesos que la conforman.

Nos encontramos con formas de concebir la inteligencia que por razones de comprensión las divide en varios capítulos: la mirada inteligente, identificar y reconocer, el mundo y el lenguaje, el movimiento inteligente, etc., en cada capítulo enfatiza alguna habilidad y como esta juega un papel importante para proveernos de datos y experiencia que más tarde podremos aprovechar, el hecho de que las mencione por separado no quiere decir que no se interrelacionen, al contrario, trata de hacer por medio de un ejercicio de relación una amalgama de temas anteriormente tratados y que tendrán que ver con temas futuros.

Cuando hablamos de un acto tan sencillo y aparentemente obvio como es el mirar, damos por sentado que todos realizamos el mismo acto, pero nunca se puede saber lo que en realidad ven las otras personas, puesto que cada quien fijará la atención en algo que le interese según su profesión su estado de ánimo o sus intereses, desde ahí podemos decir que el significado desde el que cada espectador confirió importancia a lo observado, forma parte de su acopio de conocimientos para luego aplicarlos en otra situación; sobre esto Merina nos dice:

Entre el acto perceptivo y el acto creador no hay un abismo. Una de las posibilidades de la mirada es ser creadora.
Lo que caracteriza a la mirada inteligente es que aprovecha con suprema eficacia los conocimientos que posee. Pero, sobre todo, que dirige su actividad mediante proyectos. Cada vez que elegimos dónde mirar y la información que queremos extraer, dejamos que el futuro anticipado por nuestras metas nos guíe.

El ser humano utiliza sus conocimientos para hacer relaciones de cosas antagónicas, una computadora no sería capaz por mejor programada que sea para poder hacer ni siquiera observaciones como el ejemplo que nos da José Antonio cuando menciona:

S i miro un árbol y digo "ciprés", extiendo su tarjeta de visita. Si digo que es "el espectro de una llama muerta", le cubro con un traje de gala.

El hombre es el único capaz de manejar la información e incluso de decidir que información empleará y con que fines, a diferencia del animal, elige si así lo desea pasar por alto los instintos, como el hambre, la sed, el cansancio, etc., para lograr un propósito, además de planear e imaginar un acontecimiento futuro llevándolo a cabo y así haber anticipado una realidad desde el presente.

También es por medio del lenguaje que los seres humanos podemos volver a sentir un pasaje ya vivido en el pasado al relatarlo, saber exactamente las características de un objeto sin necesidad de tenerlo físicamente.

El uso que le da a la memoria, le sirve para crear conjuntos de respuestas ante algunas situaciones cotidianas y al mismo tiempo puede cambiar el orden de estos mecanismos que se vuelven de alguna manera autónomos, y este nuevo orden le permite adaptarse mejor a nuevas situaciones.

El hombre es el ser vivo que no está limitado por cuestiones geográficas o climáticas, se desarrolla en ambientes que no son propiamente los suyos pero los domestica, así es como a pesar de no estar dotado de aletas, se fabrica unas para nadar velozmente, o sube montañas sin condiciones de oxígeno adecuadas para sus pulmones auxiliado por tanques de donde obtiene el elemento faltante, o puede vivir en un desierto llevando agua por tuberías o excavando pozos y se hace del vital líquido para sobrevivir en condiciones extremas.

Las personas pueden decidir que hacer y como hacerlo, esta libertad de elegir se da a partir de la discriminación de los que no desean, fijan sus metas a partir de sus propios intereses y para ello es trascendente el echar a andar los planes que se ha configurado con base en los deseos por realizar dicha meta, aunque no es necesario pasarse la horas y toda nuestra concentración en un punto fijo hasta que las cosas se den y podamos saltarles en el momento justo al paso, cual gato que acecha un ratón escondido en su madriguera.

El ser humano trabaja mediante lo que el autor denomina como atención flotante, que no son más que un conjunto de planes o esquemas que están vigentes pero en un plano que no esta a flor de piel, sino obteniendo datos del mundo que nos rodea en el momento que percibe un elemento útil, está grabado en la memoria, al respecto Marina nos dice:

Es evidente que al concentrado se le escapan muchas cosas que el errático puede cazar. Si no esperas lo inesperado, decía el clásico, no lo reconocerás cuando llegue.

El artista por excelencia utiliza este método para obtener como resultado una obra plástica, que no es mas que un conjunto de proyectos grabados en la memoria y que van obteniendo el material visual, teórico y práctico, necesario para realizar una escultura, una pintura, un grabado, etc., es lo que anteriormente se nombraba como resultado de la inspiración o de la musa, pero que no es otra cosa que la memoria en estado de vigilia, en este sentido la teoría de la atención flotante la comparte con Yves Michaud quien en su libro “El arte en estado gaseoso” nos dice que:

Quien no sabe lo que busca, no sabe lo que encuentra.

Realmente el libro nos hace reflexionar sobre la importancia de hacer conciencia sobre la forma en la que aprendemos y el como resolvemos las cosas, además de dejar atrás el esquema conductista donde se pensaba solo en almacenar pero no que hacer con ese bagaje. La investigación científica no se da solamente de la manera tradicional ya que el sentimiento y la disposición del ser humano son partes fundamentales para obtener resultados, así el campo de las artes plásticas tiene una forma de investigar pero no se rige por los mismos cánones de cualquier ciencia ya que al involucrar la creación es mucho mas compleja de realizar y de interpretar.

Horacio Castrejón Galván